Puede sonar gracioso al principio, pero para mí la limitación tecnológica es anti-consumista en el mejor sentido: ¿las empresas se guardan inventos para seguir generando más ganancias en cada ciclo? ¿Cuántos miles de millones tienen tecnología avanzadísima en las manos solo para scrollear Instagram y enviar emojis por WhatsApp? Esos dispositivos son técnicamente casi ilimitados, y aun así casi nadie se toma el tiempo para aprovecharlos al máximo.
— Julian Hespenheide (Fragmento de una respuesta en una entrevista de Tim Rodenbroeker a Julian Hespenheide)